Las historias que aquí se cuentan tienen todas una parte de mi. Disfútalas!

lunes, 23 de abril de 2012

El puente.

Me tiro en cama después de una tarde extraña. Extraña y feliz. Yo creo que nunca lo había pasado tan bien antes. Sonrío al recordar cada momento pasado, y es que no puede ser de otra forma. Mi mente se mueve hasta el momento en el que, media hora más tarde después de la esperada, aparece el, mirándome a lo lejos con una sonrisa de disculpa que se puede ver desde dos kilómetros de distancia. Y es que llueve, y va sin paraguas, su pelo rizado se le pega a la cabeza tan mojado como está, pero parece que le da igual. El me sonríe, como siempre, y yo me sonrojo y le devuelvo la sonrisa.
- ¿Dónde están los demás?- preguntó algo extrañada - Hace media hora que deberían haber llegado, al igual que tu.
- Pues no lo sé, ¿Quieres que los llame?
- Ya los estuve llamando yo, pero no me coge nadie.
- ¿Y que te parece si nos sentamos aquí y esperamos a que vengan? - Dice señalando la acera del puente bajo el que estamos. Es nuestro lugar habitual de quedada cuando llueve, se puede hacer casi de todo porque estamos resguardados, y es un lugar por donde no suele pasar nadie. En las afueras de la ciudad pero a cinco minutos del autobús que recorre todo el centro es sin duda mejor que cualquier bar donde te pueden clavar cinco euros por una birra. Además está rodeado de naturaleza.
- Me parece muy bien, al menos hasta que deje de llover.
Nos sentamos y comenzamos a hablar de nuestro día. Álvaro me cuenta sus problemas con sus padres, siempre tiene problemas con ellos. Nunca sé que decirle, los míos son más comprensibles y además son un apoyo, pero parece que los suyos son una traba. De hecho por eso ha llegado tarde, sus padres no querían dejarle salir. Al final lo único que le digo es que al ser hijo único es normal que lo traten así.
Después decidimos jugar a un juego, es algo nuevo que se ha inventado Jose, los chicos juegan a menudo, y quiere enseñármelo. Se trata de una afirmación y el otro debe decir solo si o no, siendo completamente sincero.
- ¡Empiezo yo! - digo emocionada. - A ver, piensas que Katia es una prepotente y no puedes confiar en ella.
- Si, - los dos nos reímos, porque sabíamos la respuesta - Me toca... La última vez que salimos te hubiese liado con Jose sino lo hubiese hecho antes Janine.
Sabía que me preguntaría algo así. Dudo mi respuesta. - No
- ¿No? Pero se te veía en la cara que querías tener algo con el
- No, no a mi Jose no me gusta... Oye, me parece que ha dejado de llover, que te parece si vamos a dar una vuelta - Digo algo incómoda, creo que es mejor cambiar el juego.
- Vale.
Cuando salimos del puente las nubes parece que quieren dejar el cielo, se escapan y van dejando lugar al sol poco a poco. Nos vamos al parque, y secamos un poco los columpios. Parecemos críos cuando nos sentamos y empezamos a ver quien llega más alto. Pero yo no dejo de sonreír, me da igual que los demás no hayan venido, me lo estoy pasando muy bien. La sonrisa de Álvaro, su pelo marrón contra el viento el el columpio y sus mejillas rojas me hacen pensar en un niño, su cara transmite calidez, dulzura, ingenuidad... Es verdad que es muy atractivo, pero lo que más les gusta a las chicas de el es su carácter. El es como un niño, nunca deja de divertirse, de sonreir, de ser feliz, por muchas cosas que le pasen el siempre está feliz.
Bajamos de los columpios. No recuerdo de quien fue la idea, pero saco mi cámara y empezamos a sacarnos fotos y más fotos. Y en todas salimos sonriendo. Son las nueve, ¿Cómo ha podido pasar el tiempo tan rápido? Nos vamos juntos al bus y nos sentamos. Estamos solos, pero es normal, en las primeras paradas no suele haber nadie. Aprovechamos y nos cogemos los mejores sitios.
Álvaro me mira y me sonríe. Después baja la mirada y eso hace que me muerda los labios. El me mira y me dice: 
- ¿De verdad que no querías liarte con Jose? Oye, es que como te hablando con Katia y Sofia después de eso, y no tenías muy buena cara, pues pensé que...
- Mira Álvaro, ya sabes mi historia con Jose. Todo el mundo la sabe, pero ya tengo asumido que no le gusto y que no le voy a gustar nunca, no soy lo que busca y me lo ha dejado claro varias veces. A mi Jose a no me gusta - miento, pero creo que Álvaro no consigue notarlo - y me alegro de que hiciera lo que hizo, creo que ellos dos encajan muy bien porque se darán libertad.
- Jose no sabe lo que se perdió al dejarte escapar - me dice mirando al suelo. Es tímido para estas cosas, pero me resulta increíble que me haya conseguido decir ese piropo.
Cuando bajamos del bus insiste en acompañarme a casa, y yo no se lo puedo negar. 
- ¿Sabes que? Me lo he pasado genial - digo - Seguro que con los demás no lo habríamos pasado igual de bien, me alegro de que no vinieran.
- Yo también, creo que me has hecho olvidar toda la bronca que tuve con mis padres. Y bueno, siento no habértelo dicho antes, pero yo fui el que avisé a los demás para que no vinieran esta tarde.
Mi cara es un cuadro. Jamás había visto hacer eso a Álvaro. 
- ¿Lo hiciste para que estuviéramos solos? ¿Lo dices en serio?
- Lidia, me gustas.
Solo dijo eso. Estábamos en la entrada de mi casa y ninguno de los dos sabía que hacer. Estábamos esperando a que algo pasara. Mi movil vibra. Son las 10 y mis padres me están llamando. 
- Álvaro, tengo que entrar, me están llamando. Gracias por el día de hoy, creo que ha sido increíble.
Esboza una sonrisa de las suyas y me mira a los ojos. No puedo irme mientras me mira así y me sonríe así. No se ni como, pero me muevo hacia su lado. Los dos sabemos lo que va a pasar, pero ninguno se lo cree. Le beso. Es un beso corto, cargado de emociones, muy dulce y lleno de cariño. Sus labios son suaves, y cuando me separo hacen que desee un segundo beso.
- Me tengo que ir - le digo a pesar de que es todo lo contrario a lo que quiero. - Hablamos
No dice nada, solo me mira y sonríe. Me doy la vuelta, pero sé que el no se va hasta que yo entro en casa. Subo a mi cuarto, pero antes aviso a mis padres con un grito de que ya estoy en casa.
Me tiro en cama después de una tarde extraña. Extraña y feliz.
Recibo un sms. Y una sonrisa aún mas grande cruza mi cara. ''Espero que spas que m as alegrao la trde, valdra la pena la brnca de mis padres x llegar tarde slo x acompañrte. Un bso guapa''
Siento que todo me da vueltas y estoy en una nube, ciertamente confusa. Si me gusta Jose, desde hace mucho, pero nunca me ha hecho caso, y he sufrido mucho por el. Álvaro es una gran persona y me quiere. Y después del día de hoy creo que soy capaz de sentir algo por el. Poco a poco una amistad de años se ha convertido en un sueño. Y sé que lo que siente por mi es sincero porque lleva mucho tiempo detrás mía, aunque fuera solo como amigo. Siempre me ayudó con mis problemas, con Jose... Y hasta ahora no lo había visto. Le respondo al sms. ''No s cmo m sacas sta sonrisa q tngo aora pero gracias x la trde d oi, m voi a drmir, spero qe no sea muxa bronca, t qiero''.
Mañana lo hablaremos todo con más tranquilidad, ahora necesito dormir. Una sonrisa constante cruza mi cara, es una buena señal.

1 comentario:

  1. Me gusta mucho, aunque tienes que cuidar un poco la ortografía no?
    Pero es precioso igualmente :-))

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